
Lindsay Lohan parece que cada día busca ganarse mala fama, pues ahora no sólo tiene que lidiar con su alcoholismo y rehabilitación de drogas, sino que también le “gusta guardarse” ropa de grandes diseñadores.
La acción de Lohan recayó en un veto para retirarla como futura imagen de la firma.
Y es que la joven actriz aparentemente no devolvió blusas y artículos de la casa Louis Vuitton que usó para una sesión fotográfica para la revista Elle (imagen principal para el mes de septiembre) sino que además pidió que le ayudaran a conseguir un reloj Cartier que portó en esa ocasión.
La también cantante afirmó que se le habían enviado las prendas como “muestras de obsequio”




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